BOSQUE CHIQUITANO, Bolivia.- En las tierras bajas devastadas por los incendios en Bolivia, una caravana de manifestantes indígenas se ha embarcado en una marcha semanal para exigir al presidente Evo Morales que declare como desastre nacional a una oleada de incendios que arrasa con la selva de Yungas, medida que esperan desate la ayuda internacional.

Morales ha sido reacio a hacer la designación mientras hace campaña por un cuarto mandato presidencial en las elecciones del 20 de octubre, a pesar de los crecientes llamados para que reconozca que los incendios -que ya han quemado un área más grande que Costa Rica- están fuera de control.

Unos 200 manifestantes -la mayoría indígenas chiquitanos del este de Bolivia- se han unido a la caravana desde que partió hace más de dos semanas desde San Ignacio de Velasco, un centro ganadero donde los incendios han obligado a decenas de pobladores indígenas a abandonar sus hogares y han amenazado los campos que sostienen al ganado.

“No ha declarado un desastre nacional a pesar de toda la desgracia que hemos sufrido”, dijo Joaquín Orellana, organizador de la marcha, mientras caminaba junto a manifestantes que tocaban flautas y tambores. “Todo está quemado donde yo vengo. No sabemos qué hacer”, dijo Orellana sobre su pueblo de San Miguel.

Los manifestantes, entre ellos mujeres con niños pequeños y ancianos, han acampado en lotes vacíos y dependen de donaciones de alimentos, agua y ropa de pueblos que encuentran a lo largo de la ruta de 500 kilómetros de la marcha.

Planean pasar al menos otra semana caminando hacia la capital regional de Santa Cruz de la Sierra, donde Orellana espera que la manifestación se expanda hacia una demostración de fuerza de los indígenas de las tierras bajas que él dice se sienten abandonados.

Morales es el primer presidente indígena de Bolivia, de origen aymara, el grupo más grande del país. Su gobierno dijo que declarar un desastre nacional atribuiría un asunto soberano a los extranjeros, planteo parecido al del presidente de extrema derecha de Brasil, Jair Bolsonaro, quien provocó una protesta mundial por su manejo de los incendios. (Reuters)